La auto-evaluación emocional es una herramienta clínica de apoyo que permite recoger, de forma estructurada, información sobre el estado emocional y funcional de una persona a lo largo del tiempo.
No es una prueba de rendimiento, ni un sistema automático de decisión.
Su función es complementar la evaluación clínica y facilitar una mejor comprensión de la evolución de cada caso.
Desde la perspectiva de la persona que la realiza, la auto-evaluación puede:
La protección de la intimidad es un eje central del sistema:
La auto-evaluación emocional se concibe como una herramienta de apoyo al cuidado, orientada a una atención más humana, justa y fundamentada, siempre al servicio de la persona
La auto-evaluación está diseñada para ser utilizada por personas con distintas situaciones personales, clínicas o laborales: